Cómo iluminar recepciones y zonas de circulación
El hall es la primera frase que dice un edificio. Y los pasillos, el conector que nadie mira pero todos recorren: si fallan, el conjunto se percibe barato.
- Iluminancia mantenida
- 300 lx (mostrador 500)
- Deslumbramiento (UGR)
- ≤ 22 (mostrador ≤ 19)
- Reproducción cromática
- > 90
- Temperatura de color
- 3000 K
- Uniformidad
- transición gradual
La recepción pide 300 lux generales y 500 lux sobre el mostrador, donde se lee, se firma y se atiende. El rostro de quien atiende debe estar bien iluminado: si la luz cae solo desde arriba, se generan sombras duras poco acogedoras.
El problema técnico real de los halls es la adaptación visual. Quien entra de día viene de 10.000 lux exteriores; quien entra de noche, de 50 lux. Por eso los accesos deben poder regularse en distintos niveles según la hora, o la entrada se percibirá como un túnel oscuro de día y deslumbrante de noche.
Los pasillos solo requieren 100–150 lux, pero la norma pide que la transición sea gradual: pasar de una sala de 500 lux a un pasillo de 100 obliga al ojo a readaptarse, y eso genera sensación de inseguridad, sobre todo en escaleras.
La iluminación vertical manda en la percepción: bañar las paredes de un pasillo estrecho lo hace parecer más ancho y luminoso que colocar el doble de downlights en el centro del techo.
- Ilumina el mostrador desde delante-arriba, nunca solo cenital: evita sombras en la cara.
- Prevé escenas de día y de noche en el acceso para resolver la adaptación visual.
- Marca los cambios de nivel y las escaleras con luz específica: es seguridad, no decoración.
- Baña las paredes de los pasillos en lugar de llenar el techo de focos.


