Cómo iluminar un showroom o concesionario
Un showroom vende superficies: carrocería, mármol, madera, tejido. Aquí la luz no solo debe mostrar el objeto, sino revelar su acabado y su volumen.
- Iluminancia mantenida
- 300–500 lx (pieza 750+)
- Deslumbramiento (UGR)
- ≤ 22
- Reproducción cromática
- > 96 · R9 alto
- Temperatura de color
- 3000–4000 K
- Uniformidad
- contraste 5:1
Sobre una base ambiental de 300–500 lux se construye el acento: la pieza protagonista pide una relación de contraste de hasta 5:1 para separarse del fondo y capturar la mirada nada más entrar.
El material manda sobre la óptica. Una superficie especular (carrocería, cromados, vitrinas) refleja la fuente como un punto brillante: exige fuentes grandes y difusas o luz rasante. Una superficie mate (textil, madera, piedra) admite haz directo y agradece el rasante para revelar la textura.
Con CRI >96 y R9 alto, un rojo metalizado, una madera noble o un cuero se ven como en la calle. En automoción esto decide una venta: el cliente compra el color que ve bajo tu luz, y si luego no coincide con la luz del día, hay un problema.
El carril magnético 48 V es la solución habitual porque el montaje cambia constantemente: cada modelo nuevo, cada campaña, exige reubicar los focos sin tocar el techo.
- Ilumina el volumen, no la planta: combina cenital, rasante y algo de luz frontal suave.
- En superficies brillantes usa fuentes grandes o wall washers: un foco puntual se refleja como una estrella molesta.
- Ilumina también el suelo alrededor de la pieza: el reflejo bajo el objeto le da presencia.
- Mantén una CCT única en toda la sala: los saltos de temperatura delatan el montaje y ensucian el color del producto.


