Cómo iluminar un local comercial
En retail la luz no informa: vende. Aquí el objetivo no es la uniformidad, sino el contraste que dirige la mirada hacia el producto.
- Iluminancia mantenida
- 300–750 lx
- Deslumbramiento (UGR)
- ≤ 22
- Reproducción cromática
- > 90 (moda: > 96)
- Temperatura de color
- 3000 K
- Uniformidad
- contraste 3:1–5:1
La base ambiental se sitúa entre 300 y 500 lux, pero lo que construye el escaparate mental del cliente es el acento: una relación de contraste de 3:1 sobre el producto destacado, y hasta 5:1 en piezas de alto valor.
La fidelidad cromática es un argumento de venta directo. Un CRI >90 ya distingue bien los tonos; en moda, alimentación y joyería, un CRI >96 con R9 alto hace que los rojos, las pieles y los metales se vean como en la calle, no apagados.
La óptica manda: un haz estrecho (20–25°) recorta la mercancía sobre el fondo, mientras que uno medio (36–45°) baña estanterías completas. Combinar ambos en el mismo carril es lo que da profundidad al espacio.
El carril trifásico o magnético permite reubicar los focos con cada cambio de colección sin obra, algo decisivo en retail de temporada.
- Ilumina el producto, no el suelo: apunta a 30° respecto a la vertical para evitar sombras duras y reflejos.
- Reserva 3000 K para textil y madera; 4000 K funciona mejor en electrónica y alimentación fresca.
- Aumenta el nivel en escaparate un 50 % sobre la sala para competir con la luz de la calle.
- Programa escenas (apertura, hora punta, limpieza, noche) con MasterConnect o Casambi.


