Cómo iluminar un centro sanitario
Aquí conviven dos usuarios opuestos: el profesional que necesita ver con precisión clínica y el paciente que está tumbado mirando al techo. La luz debe servir a ambos.
- Iluminancia mantenida
- 300 lx (reconocimiento 1000)
- Deslumbramiento (UGR)
- ≤ 19 (sala: ≤ 22)
- Reproducción cromática
- > 90 (diagnóstico > 96)
- Temperatura de color
- 3000–4000 K
- Uniformidad
- ≥ 0,60
Los niveles varían mucho según la tarea: 100 lux en iluminación general de habitación, 300 lux en zonas de examen sencillo, 500 lux en consultas y 1.000 lux en reconocimiento y tratamiento. Los quirófanos son un caso aparte con equipamiento específico.
La fidelidad cromática no es estética, es diagnóstica: un CRI >90 es el mínimo y en dermatología o análisis se recomienda >96 con R9 alto, porque el color de la piel, la sangre o una mucosa es información clínica. Un CRI bajo puede enmascarar una cianosis o una ictericia.
El paciente encamado mira al techo durante horas: ninguna luminaria debe quedar en su campo visual directo. Se resuelve con luz indirecta, ópticas muy apantalladas o luminarias en la pared cabecero, nunca centradas sobre la cama.
Las superficies deben permitir limpieza y desinfección frecuentes. En zonas críticas se exige un grado de protección adecuado (IP) y materiales que resistan productos agresivos.
- En habitaciones: luz general suave + luz de lectura individual + luz de examen de alto nivel, todas independientes.
- Usa 4000 K en zonas de trabajo clínico y 3000 K en habitaciones y espera para reducir la ansiedad.
- Prevé iluminación nocturna de baja intensidad para rondas sin despertar al paciente.
- Comprueba el UGR desde la posición del paciente tumbado, no solo desde la del profesional de pie.


